Introducción a los servicios infraestructurales
En las redes empresariales y domésticas modernas, dos tecnologías trabajan constantemente para simplificar la conectividad: el DHCP y el NAT.
Protocolo de configuración dinámica de host (DHCP)
El DHCP es el protocolo cliente-servidor que asigna automáticamente y de forma dinámica la dirección IP, el gateway y los DNS a cada nodo que se conecta.
El proceso se desarrolla a través de cuatro fases conocidas con el acrónimo DORA.
Fase 1 - Discover: El cliente envía un paquete de difusión en la red local en busca de un servidor DHCP activo.
Fase 2 - Offer: Uno o más servidores DHCP responden proponiendo una configuración de dirección IP disponible.
Fase 3 - Request: El cliente responde aceptando formalmente la oferta recibida del servidor específico.
Fase 4 - Acknowledge: El servidor confirma la asignación de la dirección y envía todos los parámetros configurados para el tiempo de alquiler (lease time).
Traducción de direcciones de red (NAT)
El NAT es la técnica que permite a varios dispositivos en una red local privada compartir una sola dirección IP pública en Internet.
Fue introducido principalmente como medida de emergencia para frenar el agotamiento rápido de las direcciones IPv4 disponibles.
El NAT estático asigna un solo dirección privada a un solo dirección pública de forma permanente.
El NAT dinámico asigna a turno un IP privado a un grupo de IP públicos registrados por la empresa.
El PAT (Traducción de direcciones de puerto) o NAT de sobrecarga, el más difundido, distingue los paquetes modificando también los puertos TCP/UDP de origen.
Este mecanismo proporciona un nivel de seguridad implícito, ya que protege los computadores internos impidiendo conexiones no solicitadas desde el exterior.
Conclusión
Gracias a la acción combinada de DHCP y NAT, configurar y navegar en una red compleja requiere hoy en día un esfuerzo administrativo mínimo.