Nuevas palabras y neologismos aparecen regularmente y cada vez más a menudo para expresar conceptos ya conocidos. Aspectos de algunos conceptos vuelven a estar de moda o comienzan a ser considerados relevantes. En nuestra sociedad de la información, sin duda, el término computacional, derivado del verbo computar, es importante. Calcular, procesar después de un análisis y un proceso de abstracción es ahora una actividad humana difundida.
Asociar la palabra computacional al pensamiento nos abre a nuevas perspectivas, pero sin duda consolida un modelo de pensamiento que deriva de quien crea con el código (to code) un programa que hace nacer acciones y crea nuevas realidades (no solo virtuales)

Para caracterizar sintéticamente el relevante contributo cultural aportado por la Informática a la comprensión de la sociedad contemporánea, la científica informática Jeannette Wing en 2006 introdujo la expresión "pensamiento computacional" (ver el artículo original en inglés Computational Thinking).
El pensamiento computacional es un proceso mental para la resolución de problemas constituido por la combinación de métodos característicos y de herramientas intelectuales, ambos de valor general.
Los métodos característicos incluyen:
- analizar y organizar los datos del problema en base a criterios lógicos;
- representar los datos del problema mediante oportunas abstracciones;
- formular el problema en un formato que nos permita usar un "sistema de cálculo" (en el sentido más amplio del término, es decir, una máquina, un ser humano o una red de humanos y máquinas) para resolverlo;
- automatizar la resolución del problema definiendo una solución algorítmica, consistente en una secuencia cuidadosamente descrita de pasos, cada uno de los cuales pertenece a un catálogo bien definido de operaciones básicas;
- identificar, analizar, implementar y verificar las posibles soluciones con una eficaz y eficiente combinación de pasos y recursos (teniendo como objetivo la búsqueda de la solución mejor según tales criterios);
- generalizar el proceso de resolución, es decir, hacer que la solución del problema sea escalable para poder transferirla a un amplio espectro de otros problemas.
Estos métodos son importantes para todos, no solo porque se aplican directamente en los calculadores (computadoras), en las redes de comunicación, en los sistemas y en las aplicaciones de software, sino porque son herramientas conceptuales para abordar muchos tipos de problemas en diversas disciplinas.
Las herramientas intelectuales incluyen:
- confianza en el tratamiento de la complejidad (desde el momento en que los sistemas de software alcanzan normalmente un grado de complejidad superior al que se trata habitualmente en otros campos de la ingeniería);
- determinación de que la solución técnica está al alcance para trabajar con problemas difíciles;
- tolerancia a la ambigüedad y uso de lenguajes formales (que deben reconciliarse con el rigor necesario que asegure la corrección de la solución);
- habilidad para tratar con problemas incluso definidos de manera incompleta;
- habilidad para tratar con aspectos tanto humanos como tecnológicos, ya que la dimensión humana (definición de los requisitos, interfaces de usuario, formación, ...) es esencial para el éxito de cualquier sistema informático;
- capacidad para comunicarse y trabajar con los demás para alcanzar una meta común o una solución compartida.
Incluso para estas herramientas, los beneficios se extienden más allá de la disciplina informática.
Para obtener más información sobre el pensamiento computacional, visite los siguientes sitios:
http://www.programmailfuturo.it/
http://code.org/